Las enfermeras reivindican su «valor» profesional en el cuidado de las emociones al final de la vida

√ El lema ‘Cuidados invisibles, cuidados imprescindibles centra la conferencia de apertura de las 8as Jornadas Nacionales de AECPAL, en la que Concepción Germán-Bes ha defendido el registro y la investigación de esta atención cotidiana que, «durante siglos de sociedad patriarcal, ha salido gratis y ha sido realizada por mujeres»

√ El consejero de Sanidad de Extremadura, José María Vergeles, inaugura el encuentro en Mérida, donde más de 300 especialistas se reúnen en una cita que cuenta con la colaboración y presencia destacada de enfermeras paliativistas de Portugal

 

De izquierda a derecha, Concepción Germán-Bes; Isidro García Salvador, presidente de AECPAL, y Mª Ángeles Martín Fuentes de la Rosa, presidenta del Comité Organizador.

Mérida, 4 de abril de 2019 – Potenciar la investigación y avanzar en el registro del trabajo de los enfermeros en el cuidado de las emociones, sobre todo al final de la vida, son las principales demandas de la primera sesión de las 8as Jornadas Nacionales de Enfermería en Cuidados Paliativos de AECPAL, que han sido inauguradas por el consejero de Sanidad y Políticas Sociales de Extremadura, José María Vergeles, en el Palacio de Congresos de Mérida, donde se dan cita más de 300 profesionales de España y Portugal.

El lema de estas jornadas, Cuidados invisibles, cuidados imprescindibles, ha sido precisamente el título de la conferencia de apertura, a cargo de la profesora Concepción Germán-Bes, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, quien denuncia cómo, «durante siglos de sociedad patriarcal, los cuidados cotidianos y emocionales han salido gratis y han sido realizados por mujeres».

«En nuestra sociedad tecnológica, la Medicina ha puesto su meta en resolver los problemas de la parte bio-tecnológica del ser humano, pero ha dejado de lado los aspectos psicológicos, sociales, culturales y espirituales. En una visión holística del ser humano, la relación entre sus diversas capas de complejidad, en palabras de Clifford Geertz, o se conoce poco o se tiene poco en cuenta. Por ejemplo, según la OMS, un 75% de las enfermedades están relacionadas con inequidades de causas sociales, ya sean económicas, culturales… o ambientales», asegura.

Para revertir esta realidad, la experta apuesta por «la información accesible a la población y por la investigación», como se plantea en estas jornadas de Enfermería, con el fin de «dar valor a los cuidados enfermeros».

La profesora Germán-Bes.

«Somos los profesionales que vigilamos el riesgo clínico para llamar al médico y los que facilitamos el bienestar y empoderamiento de las personas enfermas y sus familias para enfrentar la enfermedad y el final de la vida. Demasiadas veces se da un valor total a la labor médica y se ignora a quienes cuidan y sus efectos», asegura, antes de añadir: «Está demostrado que unas buenas enfermeras, además de lograr mejorar el bienestar en los enfermos, ahorran tiempo de hospitalización e incluso medicación; por poner un ejemplo, si tranquilizo con palabras y atención a una persona con temor o miedo, ahorro sedantes, e igualmente cuando se trabaja de forma aséptica y se evitan infecciones».

«Son actuaciones que recaen en el equipo enfermero. ¿Por qué no se habla más de equipo sanitario y de sus componentes, no solo de los médicos?», se pregunta.

En el fondo, lo que trasciende es la necesidad de reconocer el valor de las emociones y los sentimientos asociados a la enfermedad, como apunta Concepción Germán-Bes: «Es un tema apasionante que han puesto en el centro del debate científico los portugueses Antonio y Hanna Damásio, al demostrar científicamente la importancia de las emociones en el dolor y el miedo, y también en el placer o el bienestar, y hasta ahora se habían dejado de lado porque no se consideraban parte de la ciencia».

Evidencia científica que avala aún más la importancia de los cuidados enfermeros en los «aspectos de Bienestar/Malestar que tienen que ver con actividades de la vida cotidiana y, de forma especial, cuando llega el final de la vida; aquí se pone en juego el sumar al bienestar cotidiano la dignidad de cada persona, y por ello se contemplan intervenciones de cuidados como la música, la literatura o el arte», que también se abordarán en este encuentro.

Por todo ello, la profesora incide en la importancia de registrar los diagnósticos, intervenciones y resultados de los enfermeros para que, de esta manera, «se hagan visibles estos cuidados, y no solo las prescripciones médicas, además de aportar investigación» que los avalen.

En este contexto, la carencia de cuidados paliativos para todas las personas que los necesitan también cobra protagonismo, por lo que Concepción Germán-Bes considera que se deben contemplar estos servicios en los presupuestos sanitarios y que las enfermeras deben participar en esta toma de decisiones.

Decisiones futuras que pasan, a su juicio, por «aumentar las plantillas de Enfermería para poder tener tiempo de escucha, acompañamiento, humor, disminución de la ansiedad, baño-hidroterapia, empoderamiento y otras muchas intervenciones enfermeras que están relacionadas con las emociones». La asociación internacional de diagnósticos de Enfermería (NANDA International, en inglés) recoge decenas de intervenciones naturales y/o invisibles, en las que también trabaja AECPAL.

«Hay que insistir en su REGISTRO. Proporcionar cuidados invisibles y registrarlos requiere más tiempo que poner inyectables y hacer curas», señala.

La labor de los TCAE, imprescindible en cuidados paliativos

Dentro de estos acompañamientos invisibles, la labor del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) es determinante, según ponen de manifiesto Antonia Gómez Rodríguez y Nieves Arribas Gracia, auxiliares en el Hospital Centro de Cuidados Laguna y participantes en la primera mesa redonda de las jornadas, que, con el título Cuidar desde la evidencia, cuenta también con el testimonio de Manuela Monleón, enfermera del ESAPD Legazpi, y Marisa de la Rica Escuin, enfermera de Investigación en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón.

«Somos la infantería de la Sanidad, las que más tiempo pasamos con los enfermos y los familiares, desde la acogida hasta el día a día; nuestro trabajo va mucho más allá de la ingesta de alimentos o la limpieza personal», aseguran Antonia Gómez y Nieves Arribas, al tiempo que piden «un avance en la educación sanitaria y en la reivindicación de los valores humanos de la Medicina, empezando por los propios médicos». Porque, «a pesar del trabajo masificado que sufrimos, somos las que avisamos, las que escuchamos y las primeras que nos damos cuenta del estado físico y psíquico de los pacientes, y ellos son los que más nos valoran cuando nos descubren», añaden.

Estas profesionales tampoco se olvidan de reivindicar la universalización de los cuidados paliativos, y reclaman, en primer lugar, que haya más información, «porque muchos pacientes no saben que existen y todas las personas tienen derecho a ser importantes hasta el final«. «Nosotras estaremos ahí para esos cuidados que no se registran, pero que son tan importantes, como lograr una sonrisa en momentos tan difíciles», subrayan.

El programa del viernes

Un momento de la inauguración de las jornadas, presidida por el consejero de Sanidad de Extremadura.

Las 8as Jornadas Nacionales de Enfermería en Cuidados Paliativos continuarán este viernes profundizando en la importancia del trabajo enfermero, en «nuestra esencia, esas tareas que no se miden, pero que son necesarias», como comenta Isidro García Salvador, presidente de AECPAL.

En la misma línea, la presidenta del comité científico, Marisa de la Rica, sostiene que la intención es «visibilizar nuestro trabajo enfermero invisible, allí donde los fármacos no llegan, como una conversación a las cuatro de la mañana de alguien que no puede dormir».

En este marco, se celebrarán dos paneles de expertos en los que se abordarán, en primer lugar, experiencias que demuestran cómo a través del arte, el humor, la música o la literatura los pacientes experimentan importantes mejorías, con «proyectos tan increíbles» como los promovidos por las asociaciones Música para Despertar o Cuéntame algo que me reconforte, de Pepe Olmedo y Alicia Chamorro, respectivamente.

En segundo lugar, se tratará la importancia del duelo, «algo que en Enfermería nunca debemos olvidar, para saber identificar a tiempo el riesgo de duelo patológico tanto en Atención Primaria como en Especializada», en palabras de De la Rica.

Las jornadas acogerán también el I Encuentro de Docentes, antes de concluir con otra relevante conferencia de clausura sobre La interculturalidad en el proceso de final de la vida, «un tema muy importante en un país como España, donde conviven diferentes culturas cuyas diferencias son más evidentes en cómo morimos», avanza al respecto Marisa de la Rica.

Las 8as Jornadas Nacionales de Enfermería en Cuidados Paliativos recalan por primera vez en Extremadura, poniendo así en valor «la experiencia de 18 años de las enfermeras extremeñas en cuidados paliativos dentro de la red de equipos de soporte que se extienden por toda la comunidad autónoma», tal y como pone de manifiesto la presidenta del comité organizador, Mª Ángeles Martín Fuentes de la Rosa.

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