En respuesta al artículo “Eutanasia a menores en Bélgica: A vueltas con la pendiente resbaladiza”, firmado por Luis Montes, Fernando Soler y otros

Es de agradecer el tono, en general amable, de su artículo, pero necesito hacerles unas puntualizaciones iniciales. No creo que en ningún sitio hayan leído que yo hable de la “sacralidad de la vida” y tampoco que se deje entrever el más mínimo trasfondo de ideologías ni de creencias, ni en este artículo ni en ningún otro que yo haya podido escribir.
Respeto completamente las opiniones, criterios y convicciones de quienes escriben el artículo, aunque sean distintas a las mías. Igualmente, y con mayor motivo, entiendo, y respeto profundamente, la situación de determinados enfermos que se encuentran en tal situación que prefieren morir a seguir viviendo. Sin embargo me preocupa, y siempre me ha preocupado, la posibilidad de que se cometan excesos y abusos en la aplicación de la ley y a esto a lo único a lo que yo me refiero en mi artículo y esta preocupación constituye uno de los argumentos más importantes de todos los escritos que yo he realizado sobre este asunto.
No hay, en absoluto, nada de sarcástico cuando hablo del menor maduro, algo que vivimos en España hace unos años con otras leyes y que obligó a la Comisión Central de Deontología a elaborar el día 30 de noviembre de 2007 una “Declaración sobre la Ética Médica de la atención del menor maduro” debido a las dificultades que este concepto generó en nuestra profesión (2) . Por el contrario, no tengo reparos en aceptar que el término “barbarie” puede ser excesivo y no tengo, por lo tanto, ningún reparo en reconocerlo y retirarlo.
Ahora bien, me parece sorprendente que, ustedes, que promueven y defienden la legalización de la eutanasia y que tienen, según su escrito, a Holanda como país modélico y a imitar, puedan decir (referencia número 4), que en Holanda (y en otros países) la eutanasia no está legalizada. Escriben ustedes textualmente:
“… procede a nuestro juicio poner el énfasis en el fundamento ético de la despenaliza-ción -que no legalización (4)- de la eutanasia en Holanda, Bélgica y Luxemburgo”.
(4) “Legalizar una conducta significa convertirla en lícita, es decir levantar el reproche penal que pesa sobre ella tras haber sido considerada ilegal (prohi-bida y castigada por el ordenamiento). Holanda, Bélgica, Luxemburgo o Suiza no han legalizado las conductas eutanásicas que, de hecho, siguen penalizadas incluso en el caso de la simple inducción y con más dureza -hasta 12 años de cárcel en Holanda- que en el código penal español. Esos estados sólo han despenalizado ciertas conductas eutanásicas siempre que se lleven a cabo cumpliendo determinados requisitos”. (El subrayado es mío).
Lo cierto es que la eutanasia en Holanda hacía décadas que estaba ya despenalizada, pero desde hace más de diez años, está perfectamente legalizada y me sorprende enormemente que ustedes ignoren este extremo tan absolutamente importante para analizar el asunto que nos ocupa.
Así leemos en la prensa de la época que “Holanda se convirtió hoy [1 de abril de 2002] en el primer país del mundo que reconoce la eutanasia como un acto legal, tras entrar en vigor la ley aprobada en abril de 2001. El cambio más importante que in-troduce la ley en Holanda, donde ya se permitía la eutanasia en la práctica, consiste en la aplicación de un mejor control de los casos por una comisión que juzgará si el médico la practicó legalmente. La entrada en vigor de la ley que regula la eutanasia se produce tras ser publicada el pasado 26 de marzo [de 2001] en el boletín oficial del Estado. La ley se desarrolla bajo el título de “prueba de petición de terminación de la vida y ayuda al suicidio” y en ella se indica que, en el futuro, no se podrá perseguir en los tribunales a los médicos que practiquen la eutanasia” (3). Por cierto, siguiendo el ejemplo holandés, Bélgica adoptó el 28 de mayo de 2002 una ley destinada a “sacar la eutanasia de la clandestinidad”, luego de un largo debate entre cristianos y laicos.
Fue la portavoz del Ministerio holandés de Salud, Inge Freriksen quien dijo en marzo de 2012, que desde su entrada en vigor en Holanda el 1 de abril de 2002, “el texto de la ley no ha cambiado, pero ha evolucionado la forma en que los médicos la entienden” (el subrayado es mío y es, en mi opinión, donde radica fundamental-mente el problema). En Holanda la eutanasia es autorizada en casos en que el paciente la solicita en plena posesión de sus facultades mentales y demuestra que es víctima de sufrimientos “insoportables e interminables” debido a una enfermedad incurable (4).
Por lo tanto, las indicaciones o situaciones en los que la eutanasia quedaba legali-zada, eran bien concretos. Y a continuación, en la misma publicación que hacia referencia a la ley holandesa que legalizaba la eutanasia, se expresaba claramente lo que no estaba permitido (subrayado mío): “Las personas que no padezcan una enfermedad grave y que no deseen seguir viviendo no podrán acogerse a esta ley, de forma que la eutanasia sin control seguirá estando penalizada con una condena máxima de doce años de cárcel” (5).
De hecho, cuando en 2011 se realizó por primera vez en Holanda una eutanasia con un paciente que sufría de Alzheimer en estado avanzado, fue precisamente la portavoz de la Asociación para un Fin Voluntario de la Vida (NVVE), Walburg de Jong (6) quien manifestó que “Eso habría sido inimaginable en 2002”, así como la eu-tanasia de pacientes que sufren de demencia, por ejemplo.
Esto quiere decir que los propios defensores de la eutanasia en Holanda reconocen expresamente que 9 años después de legalizada, las indicaciones habían cambiado (o, para ser más exactos, había cambiado la forma en que los médicos interpretaban la ley, siguiendo a la portavoz del Ministerio de Salud holandés), aplicándose a personas cuya situación no estaba contemplada en la ley. Por lo tanto, yo no me he inventado nada, sino que los ejemplos más recientes de aplicación de eutanasia y que yo cito en mi artículo, no hace sino dar la razón, además de a mí, a quienes precisamente en Holanda la defienden (NVVE). Y eso no tiene nada que ver, por cierto, con falta de empatía hacia el sufrimiento de los demás.
Acabaré diciendo, y dando por zanjado el asunto, que el exceso en las indicaciones de la eutanasia, no es la única irregularidad que se ha producido en aquellos países en los que está legalizada. Supongo que los autores no dudarán de la veracidad de encuestas e informes (algunos realizados por el propio Gobierno holandés)(7,8), que ponen de manifiesto el hecho de que a un buen número de personas se les ha aplicado la eutanasia sin haberlo solicitado. Aluden en varias ocasiones en su artículo al respeto a la disponibilidad de la propia vida y de la autonomía de las personas (“…y se merecen un debate ético plural, serio y sosegado sobre la disponibilidad de la propia vida…”; “… una ley de eutanasia que, desde el respeto real a la autonomía de las personas que válidamente renuncien a su derecho a seguir viviendo…”). Simplemente, me pregunto si los autores incluyen aquí la autonomía de todos esos desdichados a los que se ha aplicado la eutanasia sin su consentimiento y cuya autonomía ha sido, por lo tanto, cercenada y vulnerada de forma radical, definitiva e irreversible.

Notas:

1.Médicos y Pacientes del día 6 de noviembre de 2013
2.https://www.cgcom.es/sites/default/files/etica medica.pdf
3.http://www.abc.es/hemeroteca/historico-01-04-2002/abc/Sociedad/holanda-primer-pais-en-reconocernbsp;la-eutanasia-como-un-acto-legal_88907.html
4.http://www.emol.com/noticias/internacional/2012/03/30/533434/la-legalizacion-de-la-eutanasia-completa-diez-anos-en-holanda-y-belgica.html
5.http://www.abc.es/hemeroteca/historico-01-04-2002/abc/Sociedad/holanda-primer-pais-en-reconocernbsp;la-eutanasia-como-un-acto-legal_88907.html
6.http://www.emol.com/noticias/internacional/2012/03/30/533434/la-legalizacion-de-la-eutanasia-completa-diez-anos-en-holanda-y-belgica.html
7.http://www.timerime.com/es/evento/1787355/EL INFORME REMMELINK Y EL INFORME VAN DER WAL HOLANDA/
8.Amplia información complementaria en “Revista Penal. La nueva ley sobre eutanasia en Holanda y sus precedentes (Prof. Dr. Peter J. P. Tak. Universidad de Nijmegen, Holanda) http://www.uhu.es/revistapenal/index.php/penal/article/viewFile/179/174

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